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miércoles, 10 de septiembre de 2025

AVRIL Y EL MUNDO ALTERADO



 AVRIL Y EL MUNDO ALTERADO (Christian Desmares y Franck Ekinci, 2015), es un filme francés de dibujos animados que basa sus personajes y escenarios en diseños de Jacques Tardi. Con participación en el guion de un ocasional colaborador del creador de Adele Blanc-Sec, Benjamin Legrand -guionista de El Exterminador de Cucarachas-, se trata de un relato que aúna distopía y steampunk para presentar un mundo alternativo en el que la desaparición inexplicada de sus científicos más destacados ha dejado atascada a la humanidad en la era del carbón, con consecuencias ambientales catastróficas. Sorprende un poco ver el grafismo de Tardi en una clave tan abiertamente ci-fi y fantástica, pero su estilo está bastante bien trasladado y los personajes son plenamente tardinianos. Aunque el guion se enmarañe un poco en idas y venidas, es una película estéticamente agradable, con protagonistas simpáticos e ideas interesantes.





lunes, 19 de agosto de 2024

SPIROU: LA ESPERANZA PESE A TODO / L'ESPOIR MALGRÉ TOUT, 4



... y cuatro. El último tomo de LA ESPERANZA PESE A TODO, la saga protagonizada por Spirou y escrita y dibujada por Emile Bravo, es básicamente un epílogo (de tan solo 46 páginas), en el que vivimos la llegada de los libertadores Aliados, no exenta de drama, y los primeros conflictos propiciados por la caza de colaboracionistas, anticipándonos que no todo en la paz va a ser un camino de rosas. Por su parte, Spirou y Fantasio, tras vivir reencuentros deseados y otros no tanto, se disponen a iniciar una nueva vida llena de aventuras, de muy distinto calado a las recién experimentadas, poniendo rumbo a Champignac. Un final que es un principio.

miércoles, 31 de julio de 2024

LA POSESIÓN / POSSESION




De las varias reseñas que he leído sobre LA POSESIÓN (Andrzej Zulawski, 1981), el adjetivo, de entre todos los empleados por los diferentes escritores, que considero más apropiado para describir la película es "agotadora". Con un arranque in media res que presenta al matrimonio protagonista (Sam Neill e Isabelle Adjani) en plena descomposición, la subsiguiente espiral de desquiciamiento e implausibilidad de que hará gala el comportamiento, no ya de la pareja, sino de prácticamente cualquier otro personaje, incluidos los figurantes, dan lugar a una experiencia que, definitivamente, no es para cualquier espectador, ni para cualquier momento. Cuándo aparecen en escena el lúbrico monstruo lovecraftiano y la imposible doppelgänger de la mujer, queda establecido que nos hayamos en un universo paralelo, en un Berlín Occidental fotografiado de forma casi documental, pero devenido, bien por la influencia monstruosa, bien por su propia psicohistoria, en escenario pesadillesco, irreal e ilógico, en el que la Adjani transita desatada, con clímax en la escena del metro, para placer de quienes gusten de este tipo de exhibiciones actorales (no me cuento entre ellos). Planeada por Zulawski a raíz de su propio y doloroso divorcio, e interpretable también en clave feminista, el tremebundo a la vez que desopilante final transporta a la película a terrenos de delirio fantástico/surrealista muy estimulantes, para quien no haya abandonado previamente por colapso nervioso.



martes, 14 de mayo de 2024

PLAYTIME

 





A pesar de ir avisado, y de haber visto sus anteriores (y posterior) películas, el PLAYTIME (1967) de Jacques Tati me pilló por sorpresa. Los rasgos fundamentales de la estética de Tati ya se encuentran, en mayor o menor medida, en sus trabajos previos, pero nunca (antes o después) con la radicalidad, el rigor y la organicidad de Playtime. Planos generales, fijos, con encuadres geométricos, dentro de lo cuales se desarrollan una o varias acciones, coreografiadas con precisión, interpretadas visualmente, con diálogos banales, sin apenas función narrativa: todo al servicio de producir una sensación para la que la palabra humor se me queda corta, y el termino poesía puede sugerir un trascendentalismo que no se corresponde. Tati nos convierte en flanneurs, y hasta voyeurs (ese edificio de apartamentos con ventanales como escaparates), disfrutando de un día de asueto en la ciudad, un Paris de pega, construido a escala real (Tativille), donde nos topamos con toda suerte de personajes (entre ellos, Monsieur Tati/Hulot, pero no de forma constante), protagonizando pequeñas vicisitudes, en un crescendo acumulativo de gentes y sucesos, que tiene su epítome en la secuencia de la caótica inauguración de un restaurante, pura orgía visual, para despedirnos a continuación subidos en un autobús desde el que contemplamos como el amanecer se funde con el crepúsculo mientras suena la maravillosa Opéra des jours heureux de Francis Lemarque.

martes, 30 de abril de 2024

SPIROU: EL BOTONES DE VERDE CAQUI / LE GROOM VERT-DE-GRIS

 




La idea de devolver a Spirou a los años de su origen y enfrentarlo a las tribulaciones de la 2ª Guerra Mundial, no la tuvo primero Émile Bravo. En 1982, el guionista Yann Le Pennetier (que firma habitualmente tan solo como Yann) e Yves Chaland serializaron en la revista del personaje (y con un curioso formato de dobles tiras) una aventura ambientada con el habitual estilo retro del dibujante, aunque no fechada, que quedaría inconclusa cuando, tras un cambio en la dirección de la publicación, se decidió que la estética "anticuada" de Chaland podía producir rechazo entre los lectores más jóvenes. Para entonces, Yann ya había ideado una segunda historia, de la que Chaland sólo llegó a realizar unos bocetos: EL BOTONES DE  VERDE CAQUI. Más de veinte años después, en 2009 (un año después del Diario de un Ingenuo de Bravo) y tras haber realizado un par de colaboraciones tanto en la serie paralela (La Tumba De Los Champignag, en 2007, con Tarrin),  como en la principal (los Orígenes de Z, en 2008 junto a Morvan y Munuera), Yann rescató el guion abandonado y éste vio la luz con dibujos de un talentoso seguidor de Chaland: Olivier Schwartz. Ambos, y como en el relato de Bravo, nos presentan a Spirou, botones del Moustic Hotel, y a Fantasio, buscavidas sin fortuna, en 1942, en una Bruselas tomada por los nazis. Yann, sin embargo, es un creador con una personalidad muy alejada a la de Bravo. Desde sus inicios en la revista Spirou en los últimos años 70, destacó por su carácter corrosivo e iconoclasta que, en años posteriores, daría lugar a series dotadas de un humor negro de alto voltaje (y vida efímera) como Nicotina (protagonizada por un grupo de punks infectados de SIDA) y Lolo y Sucette (sobre un par de prostitutas), ambas con dibujos de Hardy y publicadas en España por El Víbora. Pero, a pesar de esta inclinación a lo caustico, también materializada en series paródicas del cánon aventurero, como Los Innombrables o Bob Marone, ha sido capaz igualmente de realizar continuaciones ortodoxas de series creadas por los grandes maestros, como Marsupilami, Gastoon (sobrino de Gaston), Chaminou, o Thorgal, aunque en este aspecto también ha visto algún intento frustrado, por salirse demasiado por la tangente, como su aportación a Kid Lucky, que no satisfizo al editor. Similarmente, su homenaje, junto a Schwartz, a tres héroes de la BD, en el álbum Gringos Locos, que narra el viaje de Jijé, Franquin y Morris en 1948 a los EEUU y Méjico, fue recibido con desaprobación por las familias de los autores mencionados. Este conflicto entre el respeto a la tradición y la tendencia a la ruptura, está presente también en El Botones de Verde Caqui. Si Bravo plantea un romance iniciático para Spirou de carácter puramente platónico, Yann lo expone al acoso seductor de una explosiva oficial alemana: el rechazo del joven se diría debido antes a la condición de nazi de ella, que a algún tipo de mojigatería. Fantasio, sin embargo, no mostrará reparo alguno en aceptar sus proposiciones. Por otro lado, el ambiente bélico está tratado por Yann con mucho menos dramatismo y verismo que en los álbumes de Bravo. Los alemanes de Yann son caricaturescos y risibles. La acogida y ocultación de paracaidistas británicos por parte de Fantasio, se convierte en un chiste recurrente. El grafismo y la puesta en escena de Schwartz, dinámicos y espectaculares, refuerzan el tono del relato que es, en todo momento, cómico y aventurero. Y fantástico: el Dr. Samovar, un científico rescatado de una de las primeras historietas de Franquin en la serie, combate a la aviación alemana mediante murciélagos cargados de explosivos y controlados con ultrasonidos. Este tono ligero y desdramatizado de la historia, dio lugar a una polémica. Joann Sfar, uno de los iconos de la Nouvelle BD, criticó en su blog el tono frívolo de la historia y, en concreto, una escena protagonizada por una adolescente judia que Spirou encuentra escondida de los alemanes y de la cual se ve separado, pero de quien permanece enamoríscado durante el resto del libro, cuyo tratamiento denota, según Sfar, una mirada caricaturesca de la mujer, del amor y de los judios, para la que llega a utilizar el término "antisemita", aludiendo incluso a trabajos anteriores de Yann. Una polémica intrincada (como se puede comprobar aquí:  https://www.actuabd.com/spirou-et-fantasio-une-polemique-vert-de-gris), y en mi opinión desafortunada. La obra de Yann y Schwartz, que tuvo continuación en dos álbumes más (La Luz de Borneo y La mujer Leopardo), aunque ya sin el trasfondo bélico, es muy distinta en pretensiones y logros a La Esperenza Ante Todo, pero igualmente excelente. Es divertida, ingeniosa y, sí, audaz; al tiempo que entabla un dialogo con el pasado y el futuro del personaje tan valioso como el de la obra de Bravo.



martes, 16 de abril de 2024

SPIROU: LA ESPERANZA PESE A TODO / L'ESPOIR MALGRÉ TOUT, 1-3




En Diario de un Ingenuo, primera aportación de Émile Bravo, a la serie conocida inicialmente (2006) como "Une aventure de Spirou et Fantasio par", luego renombrada "Le Spirou de" y actualmente identificada únicamente como Spirou a secas, el autor francés de origen español llevó a cabo una auténtica "vuelta a las raices", ubicando al personaje en el año 1939, sólo unos meses después de su creación por Rob-Vel, y a unas cuantas páginas del inicio de la Segunda Guerra Mundial (la invasión de Polonia ocurre un poco antes del final del álbum). El joven héroe, al que Bravo devolverá también su empleo inicial de botones de hotel, vive una serie de peripecias que, rocambolescamente acaban influyendo en el inicio de la conflagración bélica, cuyas consecuencias, para Spirou, para su Bruselas natal y para el mundo, se harán sentir en la tetralogía La Esperanza Pese a Todo, iniciada en 2018 y cuyo tercer tomo apareció en España hace unos meses. Coetáneo y compañero de estudio de los miembros de la denominada generación de la "Nouvelle BD" de los 90 del siglo pasado, aunque no se le suele incluir en la misma, quizás por haber desarrollado su carrera en grandes editoriales, sin haber pasado por los editores independientes (como L'Association, aglutinante principal del grupo), Bravo hace gala en su Spirou de las constantes que caracterizan su obra: su dedicación al público infanto-juvenil, su voluntad didáctica y moralista y su inquebrantable espíritu bonhomista. En el relato de Bravo, Spirou vive en sus carnes las fatalidades de la ocupación de su país, de la persecución a los insumisos y a los judios, de las restricciones, las deportaciones (está a punto de acabar en Austwitz), los bombardeos...  Bravo sitúa al héroe de ficción ante similares penurias a las que vivieron los responsables de que sus aventuras, que en su ficción siempre eludieron hacer mención alguna a esa dura realidad, pudieran ser gozadas por los pequeños, y grandes, lectores. 



En la vida real, el francés Rob-Vel, creador del personaje (junto a su esposa Davine y a Luc Lafnet), fue movilizado, herido y hecho prisionero. La familia del editor Jean Dupuis vivió la movilización o deportación de la mayoría de sus trabajadores, incluidos los hijos mayores, Paul -que también fue captivo de los alemanes- y Charles. También, las restricciones, el cierre de la empresa y un intento de huida del país, que acabó con el cabeza de familia exiliado en Inglaterra y separado del resto hasta el final de la contienda (dos semanas antes de su regreso a Bruselas, un ataque cerebral, mermó notablemente sus facultades). Los sótanos de los talleres de la editorial/imprenta J. Dupuis, Fils et Cie. sirvieron de refugio antiaéreo para la familia, los trabajadores y vecinos. En las viñetas de Bravo, el ingenuo idealista Spirou, se ve relacionado con la resistencia, y sus principios pacifistas se ven confrontados por la tesitura del recurso a la violencia. El codirector de la revista Spirou, René Mathews (yerno de Jean Dupuis) y el redactor jefe de la misma, Jean Doisy, fueron miembros destacados de la resistencia belga. Doisy camuflaba mensajes codificados en sus textos para la revista. Durante el periodo en que las autoridades alemanas negaron el permiso de publicación, Doisy tuvo la idea de asociarse con el marionetista Andre Moons para realizar espectáculos de títeres protagonizados por Spirou, Tif y Tondu y hasta un proto-Fantasio. Le siguieron versiones en guignol, similares a los que los propios Spirou y Fantasio emplean para ganarse unos francos en el relato de Bravo. El responsable de los decorados de los espectáculos de títeres, así como supervisor de la central bruselense del Club de Amigos de Spirou, Jean- Jacques Oblin, formó parte del grupo de saboteadores anti-alemanes conocido por Grupo G, junto a su esposa Josette. Ambos acabaron en campos de exterminio; él sobrevivió, pero ella no. Todos estos ecos entre la ficción y la realidad, confieren una resonancia especial a La Esperanza Pese a Todo, y le imbuyen de una profundidad inédita en el personaje. Pero Bravo no olvida cual es su público, ni cual es la esencia básica del personaje. Los sucesos, más dramáticos o menos, se suceden en una narración divertida, bienhumorada y trepidante. El aventurero Spirou vive su aventura, quizás, más intensa y emocionante, pero siempre sin perder su espíritu cordial y, pese a todo, esperanzado.

domingo, 14 de abril de 2024

TODO SE COMPLICA / TOUT SE COMPLIQUE



Otro saldo (3 euretes), pero no del último botín (es una lectura muuuy atrasada). TODO SE COMPLICA (Júcar, 1978) es un recopilatorio de obras de Sempé. Aproximadamente la  mitad son chistes resueltos en una viñeta, la otra, en varios escaques (un recuerdo a Jesús Cuadrado). Sempé escenifica chanzas divertidísimas protagonizadas por humildes ciudadanos reprimidos, ricachones refocilados en la inopia de su egoísmo, amas de casa que subliman su frustración mediante las vicisitudes amorosas de los famosos... Son alusiones críticas, pero amables. Pero, me han hecho especial gracia, quizá por lo inhabitual en nuestros días, los chistes más puramente cómicos, casi slapstick, motivados por accidentes o torpezas varias, sin puntadas morales. En todos caso, resueltos, unos y otros, con exquisita delicadeza esquemática en su grafismo y precisión en la puesta en escena y la secuenciación,



viernes, 16 de febrero de 2024

EL DESPRECIO / LE MEPRIS





De Godard me gustaron Al final de la Escapada, Una Mujer es una Mujer, Banda Aparte y Lemmy Contra Alphaville, por los motivos obvios: su frescura, sus rupturas, su poesía, su posmodernismo… Y por Anna Karina, claro. Y por Belmondo. Con Pierrot el Loco comenzaron a saltarme alarmas de aviso por niveles elevados de gratuidades y onanismos. Con EL DESPRECIO (1963), el problema principal es que no soporto los dramas de pareja. Puede sonar como una generalización excesiva, pero es que es verdad: me dan tirria y me cuesta empatizar o interesarme, aunque los filme Godard, y aunque en su caso lo de “drama” quede muy matizado por su gusto por el efecto de distanciamiento (véase esa imagen final del accidente y su sangre de pintura roja de bote). Tiene, por supuesto imágenes potentes y sugerentes y el tono anticonvencional propio del director. Michel Piccoli y BB (no Karina, ay) están bien en sus papeles. Y la presencia de Fritz Lang es un plus. Pero aún así…




jueves, 21 de diciembre de 2023

EL PEQUEÑO NICOLÁS: LA PRIMERA HISTORIETA / LE PETIT NICOLAS: LA BANDE DESSINÉE ORIGINALE


 

Joyita: cada una de las 28 historietas (más dos cuentecillos) que contiene este álbum. EL PEQUEÑO NICOLÁS. LA PRIMERA HISTORIETA (el singular no es correcto). La sabiduría y la exquisitez de dos maestros, ya desde sus primeros trabajos, al servicio de un concepto eterno y universal: el caos desatado por la inocencia infantil.

martes, 17 de abril de 2018

ROSALIE BLUM



Impulsado por un cierto hastío vital, Vincent, un treintañero enmadrado, comienza a seguir los pasos de Rosalie Blum, una cuerentona soliltaria y bebedora que le genera un recuerdo impreciso. Cuando esta lo descubre, más intrigada que incómoda, pide a su sobrina que a su vez siga a Vincent. Al final, la atracción surgirá entre los dos más jóvenes. Esta trama de comedia romántica, cuasi hollywoodiense, es la base de los tres álbumes de la serie ROSALIE BLUM, creada por Camille Jourdy (La Cúpula, 2012; edición original: Actes Sud BD, 2007, 2008, 2009, Francia), quien la pone en escena mediante una estética delicada y detallista, cercana a la más habitual en la ilustración infantil, y con un humor ternurista con ecos también cinematográficos (la Amelie de Jeunet) que incide en la presentación de personajes secundarios pintorescos y en unas escenas oníricas bastante gratuitas. Todo lo cual resulta en una lectura agradable, pero ligera en exceso, más allá de la correcta recreación del ambiente provinciano. Para cuando, en el epílogo final, se nos revela la naturaleza exacta del drama en el pasado de Rosalie, ya poco pathos puede aportar, tras el final feliz ofrecido en las páginas precendentes.

lunes, 9 de enero de 2017

BARÓN ROJO




Me gusta el trabajo que hace Carlos Puerta en BARÓN ROJO, una historia en tres álbumes, publicada por Norma (en origen, por Zèphyr, filial de Dupuis -parte del entramado Media-Participations-, de 2012 a 2015). Disfruto con su hiperrealismo impresionista y su puesta en escena clásica y eficacísima, como disfruté en su momento con el único tomo de la abortada serie El Perdición (Dibbuks, 2005), en un registro más caricaturesco de gran personalidad. Me desconcierta, sin embargo, un elemento del guion de Pierre Veys: el del "sexto sentido" del protagonista (personaje histórico, recordemos), que no acierto a entender qué función pretende cumplir, puesto que ni se asume hasta las últimas consecuencias, que derivarían al relato hacia lo fantástico, ni aporta nada, creo, en un sentido metafórico o simbólico, a una narración, por lo demás, seria e interesante, muy correcta como historieta bélica, sin necesidad de gratuidad semejante.