viernes, 20 de septiembre de 2024

CIVIL WAR





Mi principal problema con CIVIL WAR (Alex Garland, 2024) es que, a pesar de su título y del énfasis puesto en el tema durante la campaña promocional, la película podría estar ambientada en cualquier conflicto bélico, real o de ficción. Por mucho que la coyuntura propicie trazar correspondencias entre la situación planteada en el film y el estado emocionalmente turbulento que vive actualmente la sociedad y la política estadounidense, e incluso algunas imágenes del film remitan a otras recientemente vistas en los noticieros, Garland, guionista y director, no parece tener nada que aportar a la conversación, limitándose, como resulta ya patente en su obra, a desarrollar situaciones impactantes (epatantes), sin profundizar en su contexto. La película resulta, así, entretenida, manteniendo la expectación sobre qué nueva barrabasada ocurrirá a continuación, pero sin que se plantee ninguna reflexión ni sobre los acontecimientos, ni sobre los personajes, arquetipos de la periodista quemada, la joven novata que descubre la fuerza de la adrenalina, o el viejo sabio y prudente... Garland es un guionista con muy buena técnica y un director hábil, pero resulta mucho más honesto, en un producto abiertamente comercial como DREDD (Pete Travis, 2012), donde figura solo como guionista, pero se le atribuye papel destacado también en la dirección, que en sus trabajos de autor, en los que su dedicación a cuestiones candentes resulta en exceso oportunista.


jueves, 12 de septiembre de 2024

PEEPSHOW / OPTIC NERVE / SCENES FROM AN IMPENDING MARRIAGE


 

El último número publicado hasta este año del Optic Nerve de Adrian Tomine fue el 14, aparecido en 2004; el último del Peep Show de Joe Matt, fue también el 14, de 2006. Desde entonces no había vuelto a leer (o releer) nada de estos dos autores. Hasta el lunes pasado, que llegaron a mis manos el número 15, y póstumo, de Peep Show y el librito Scenes from an Impending Marriage, de Tomine. Peepshow siempre ha sido uno de los tebeos más descarnadamente auto-ofensivos que existen, una exposición impúdica de los peores rasgos de la personalidad del autor canadiense, destacando su adicción al porno y sus problemáticas relaciones con sus sucesivas parejas, en un tomo cómico que en ocasiones se agria más de la cuenta. Su desvergüenza, la expresividad de sus personajes y su desprecio por las convenciones sociales, me recuerdan a nuestro Vazquez. En este número, encontramos a Matt en un nuevo entorno, a raíz de su traslado desde Toronto a Los Angeles en atención al interés expresado por la plataforma HBO de adaptar Peepshow como serie, aunque hay abundantes flashbacks concernientes a sus últimos días en Canadá. También conocemos a una nueva y breve pareja... de dieciocho años. En su Optic Nerve, Tomine ofrecía relatos cortos sin personajes fijos que no entraban en lo confesional, aunque sí reflejaban, en un tono melancólico y existencial, lo que bien pudiera ser su entorno y experiencias, incluidas las referentes a su condición de ciudadano esadounidense de origen japonés. Scenes..., que no forma parte de Optic Nerve (en realidad se trata de un minitebeo que el autor conféccionó para regalar como recuerdo a los invitados a su boda y que posteriormente Drawn & Quarterly, la editorial habitual de Tomine y también de Matt, decidió publicar.) sí se basa en retazos autobigráficos, en concreto de anécdotas en torno a los preparativos de la boda. En su momento lo dejé pasar, temiendo que pudiera resultar demasiado banal, y en efecto ha resultado serlo, aunque Tomine, consciente de ello, introduce un par de escenas relativas a la toma de conciencia de la pareja de su posición privilegiada en la sociedad, tras participar como voluntarios en una actividad caritativa. La pericia narrativa del historietista también ayuda a que resulte compensatoria la adquisición del librito.

Tras su matrimonio, Tomine, de 50 años, ha tenido dos hijas, ha visto varias de sus historietas de Optic Nerve adaptadas en dos películas, participando en una de ellas como guionista, ha gozado de una exitosa carrera como ilustrador en publicaciones de prestigio como The New Yorker y, tras la experincia de Scenes... se ha volcado hacía lo autobiográfico en The Loneliness of the Long Distance Cartoonist, editado en 2020 por la editorial generalista Faber And Faber (y que aún no he leido). Joe Matt falleció en 2023 de un infarto mientras dibujaba, según el testimonio de su amigo, el también historietista Matt Wagner. Según otro de sus amigos (y personaje habitual en Peepshow), Chester Brown, entre la publicación del número 14 y la actualidad, y aparte de algún dibujo encargado por algún fan, Matt no había dibujado más que las páginas publicadas en el número 15, varias de las cuales tuvieron que ser entintadas por el propio Brown. El propio Matt dice en el tebeo que había elegido conscientemente no trabajar en este punto de su vida. La propuesta serie de HBO nunca se materializó. Tuvo un par de relaciones más o menos duraderas mientras estuvo en L.A. A pesar de que los acontecimientos autobiográficos que recrea Matt en su tebeo se retrotraen a veinte años atrás, y de que Scenes... fue publicado en 2011, para mí la sensación, ha sido como la de recibir noticias de un par de viejos conocidos de los que hacía mucho que no sabía nada, y descubrir que a uno le ha ido bastante bien y al otro no tanto. La vida y las viñetas fundiéndose agridulcemente.