viernes, 28 de junio de 2024

MULTIVERSOS... / CONAN / RED SONJA / MAD MAX / FURIOSA









Mientras visionaba FURIOSA: DE LA SAGA MAD MAX, hace ya muchas semanas, se me vinieron a la mente, en varias ocasiones, imágenes de CONAN EL BÁRBARO, la obra maestra de Milius (y una de mis pelis-favoritas-de-todos-los-tiempos); también, para mi sorpresa, de su desangelado spin-off EL GUERRERO ROJO (Red Sonja). No descubro nada al señalar las similitudes entre los universos "bárbaros" (pre y post-civilización, respectivamente) de Conan y Mad Max, aunque también son abundantes las diferencias en el espíritu de sus protagonistas y relatos, por no hablar de las que separan a Milius de George Miller. Más curioso resulta reparar en ciertos paralelismos encontrables entre el personaje femenino presentado en MAD MAX: FURIA EN LA CARRETERA y protagonista ahora de su propia película, y la esporádica camarada de Conan creada para los tebeos (partiendo de un personaje homónimo, pero diferente, de R.E. Howard) por Roy Thomas y Barry Windsor-Smith, y más en concreto, con su traslación cinematográfica de 1985, dirigida por un Richard Fleischer con la mente puesta en su inminente retiro, y co-protagonizada por un Swarchzenegger que no es Conan, sino Kalidor, de forma similar a como Pretorian Jack aparenta un Max Rockatansky de Hacendado en FURIOSA (y, por cierto, en ambos casos resulta recriminable que los respectivos cineastas no hayan sabido plantear un relato con protagonismo femenino sin recurrir al romance... y al aliado). Durante estas semanas no he podido dejar de darle vueltas a ésta y otras concomitancias entre ambas sagas fílmicas, lo cual me ha llevado a recoger un puñado de imágenes que creo la reflejan. Seguro que es una obsesión mía sin mayor recorrido, pero las obsesiones no es bueno quedárselas dentro.
(Por lo que respecta a FURIOSA, la peli, como tal, es un peliculón vibrante, emocionante y hermoso que convierte a Furiosa en un nuevo mito para nuestros días. Aún así, guardo más cariño por FURIA EN LA CARRETERA, aunque pueda no ser más que un alarde formal de cine de atracciones, por el recuerdo del bofetón que nos supuso para los espectadores abotargados por años de blockbusters mediocres). 




















No hay comentarios:

Publicar un comentario