LA SUBSTANCIA (Coralie Fargeat, 2024), me ha parecido una castaña de cuidado. El guión es una sucesión de arbitrariedades sin rigor ni plausibilidad algunos; la puesta en escena es previsible, transmite un continuo deja vu, y carece de fuerza expresiva; el tono es bufo y torpemente epatante (esos planos cerrados de Dennis Quaid);los personajes son burdamente caricaturescos; el mensaje de presunta denuncia antiedadista es ambiguo y contradictorio con algunas de las propias imágenes de la película... No entiendo que haya quien la califique de divertida, cuando yo sólo logré llegar a su final por la curiosidad de ver qué otra decisión erronea podía tomar la película a continuación. Insustancial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario