Cabría pensar que un país dotado de una economía emergente y de una industria cinematográfica potente como es la India, podría ser a estas alturas un competidor importante en las batallas por el soft-power cultural, siguiendo la estela de Japón -con el anime, el manga y la gastronomía- y Corea del Sur -con el cine, las series y el manhwa-. De hecho, esa era la intención manifestada por un directivo de una de las mayores empresas mediáticas del país, recogida en el libro Cultura Mainstream de Frederic Martel, en 2010. Sin embargo, las propias características socio-políticas del país, un estado muy descentralizado, con multitud de lenguas y religiones y varios centros de producción ("Bollywood" en lengua hindi; "Kollywood" en lengua Tamil; "Tollywood" en lengua Telugu), han dificultado hasta la fecha la expansión global de lo que localmente es un fenómeno de tremenda productividad y aceptación popular. RRR (RISE ROAR REVOLT) (S.S. Rajamouli; 2022) es el primer filme indio que se convierte en un éxito a escala planetaria (más allá del reconocimiento de crítica y festivales a Satyajit Ray y algún otro). Triunfando primero en salas y luego en Netflix, este producto Tollywoodiense, ha conseguido lo que no consiguió el gigante de Bollywood, gracias a su combinación de trama folletinesca, moderno look digital y un apabullante sentido del espectáculo. La narración es una exaltación patriótica, protagonizada por dos héroes de la lucha por la independencia (que en la realidad no coincidieron nunca), enfrentados a unas fuerzas coloniales retratadas sin sutileza alguna como monstruos despiadados (a excepción de la enamorada de uno de los héroes), plagada de clichés hinchados hasta el absurdo (Ram, uno de los protagonistas, se infiltra en las fuerzas del orden británicas, llegando hasta el punto de torturar salvajemente a su amigo, con tal de no revelar su tapadera), de proezas físicas imposibles (ver fotos), y de algunos números musicales no menos inusitados. La película tiene, además, y como expone este revelador artículo: RRR movie on Netflix: The wild Indian blockbuster has a troubling political subtext. (slate.com), algunos problemas de corte ideológico, que pasan desapercibidos por el público foráneo. Pero, todos sus handicaps se ven desbancados por la insólita energía y desinhibición narrativa de que hace gala, que la convierte en un festival de diversión, sorpresas continuas y épica desaforada, logrando que sus tres horas se consuman con fruición.







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